Los orígenes del Black Friday

El primer indicio del término Black Friday lo encontramos en Philadelphia, Estados Unidos, y son los años 40 a la época exacta a la que nos debemos remontar. Antes sería necesario matizar que el término ‘negro’ suele estar asociado con hechos trágicos (el ‘jueves negro’ del crack de la bolsa de 1929 o el ‘martes negro’ del 11-S de 2001 serían los dos ejemplos más famosos), y el ‘Viernes Negro’ no es una excepción a esta regla. Al menos al principio.

Comienzos del 'Black Friday'

La locura por los descuentos del ‘Black Friday’ no entiende de épocas

Dos días después del Día de Acción de Gracias (recordemos que siempre es el cuarto jueves del mes de noviembre), se disputaba un partido de fútbol americano en Philadelphia entre las academias de la Escuela Naval y de la Armada. Este encuentro generaba una enorme expectación en el país, e ingentes cantidades de personas se desplazaban el viernes a la ciudad del estado de Pensilvania para poder asistir en directo al evento. Esto traía de cabeza a los policías, que de repente se veían desbordados ante tal avalancha de tráfico, y es que allá adonde alcanzase la vista sólo se vislumbraban las capotas negras de los coches. Fue entonces cuando entre ellos empezaron a llamar ‘Black Friday’ al día entre Acción de Gracias y el partido del sábado. La primera referencia documentada del término data un 28 de noviembre de 1951, en un artículo del Philadelphia Reporter para un especial del New York Times.

Primera referencia documentada del Black Friday

Primera referencia documentada del ‘Black Friday’

Sin embargo, los comerciantes estaban encantados con esa llegada masiva de visitantes. Empezaron a competir entre ellos por ver quién sacaba las ofertas más atractivas para atraer así a la mayor cantidad de gente posible. Pronto los empleados de esas tiendas odiarían tanto el ‘Viernes Negro’ como los policías, taxistas y conductores de autobús de la ciudad. Con los años fue ganando en popularidad el hecho de ir a Philadelphia a comprar productos rebajados, y no tanto a ver el fútbol americano. Los comerciantes y compradores adoptaron como suyo el término creado por la policía, pero ya sin la connotación negativa con la que había nacido.

El partido ARMY-NAVY en los años 40 y en la actualidad

El partido ARMY-NAVY en los años 40 y en la actualidad, creador indirecto del ‘Black Friday’

Es en este punto cuando encontramos el origen de la segunda acepción etimológica del Black Friday, que ya tiene que ver con aspectos puramente mercantiles. Era común que de enero a noviembre los comercios presentasen unos balances con números rojos, y que después de la vorágine propiciada por los descuentos, estos números tornasen su color a negro, siendo ésta la razón de la actual consideración positiva a una palabra que suele ir unida a sucesos con tintes más dramáticos. Esta explicación no está ni mucho menos demostrada, pero es más amable que la historia (documentada) acerca de los indignados policías con el tráfico. Inventada o no, esta versión caló y, a mediados de los 70, el Black Friday, ya despojado de negatividades, se extendió imparable por toda la geografía estadounidense.