Hay un error habitual al comprar un balón de baloncesto: fijarse solo en que sea barato y olvidar dónde se va a usar. Un modelo que funciona para unas pachangas en la calle no siempre responde igual en pabellón, y al revés.
Este Wilson WNBA DRV está pensado para pistas exteriores, que es el dato que realmente marca su sentido. No busca el tacto de un balón de competición indoor, sino resistir mejor el roce continuo con asfalto y hormigón, algo más útil para quien juega al aire libre con frecuencia.
