Cortar patatas, cebolla o calabacín a cuchillo lleva tiempo y deja grosores irregulares, algo que se nota cuando quieres que todo se cocine por igual. En una cocina doméstica, ese detalle puede marcar la diferencia entre preparar una tortilla rápido o entretenerse más de la cuenta.
Una mandolina como esta es un utensilio sencillo y útil si haces salteados, gratinados o ensaladas con frecuencia. La clave está en si compensa frente al cuchillo y si resulta cómoda de verdad para el uso diario.
