Jamón de bellota ibérico 100% raza ibérica DOP Los Pedroches de 7 kg, una pieza procedente de cerdos ibéricos de pura raza criados en libertad en dehesas de encinas, donde se alimentan de bellotas, hierbas y recursos naturales. El resultado es un jamón con grasa infiltrada muy característica, repleto de matices aromáticos complejos y avalado por la Denominación de Origen Protegida Los Pedroches, que certifica su origen y el cumplimiento de estrictos requisitos de calidad.
Con una morfología alargada y estilizada y un peso aproximado de 7 kg, esta pieza ofrece un buen equilibrio entre rendimiento y manejo en el corte. Su carne, de color rojo intenso con vetas de grasa intramuscular, presenta una textura jugosa y sedosa, una grasa suave y aromática que se funde lentamente en boca y un sabor profundo y persistente marcado por una curación prolongada y reposada en secaderos y bodegas naturales.
Aspectos destacables
- 🐖100% raza ibérica, DOP Los Pedroches certificada y garantizada
- 🌳Alimentación bellota en dehesas, grasa infiltrada aromática y suave
- 🔪Pieza 7 kg, morfología estilizada, fácil corte y aprovechamiento
- 👃Aroma intenso y sabor equilibrado, curación lenta de varios años
- 🥩Proteínas alto valor y grasa rica en ácido oleico saludable
Entrando en detalles
El jamón de bellota ibérico 100% raza ibérica DOP Los Pedroches pieza de 7 kg procede exclusivamente de cerdos ibéricos de pura raza, criados en libertad en dehesas arboladas donde la encina es la protagonista. Durante la montanera, estos animales basan su alimentación en bellotas, hierbas y recursos naturales de la finca, lo que se traduce en una infiltración de grasa muy característica y en matices aromáticos complejos. La Denominación de Origen Protegida Los Pedroches certifica tanto el origen geográfico como el cumplimiento de estrictos requisitos de cría, alimentación y elaboración.
La pieza presenta una morfología alargada y estilizada, con caña fina y pezuña negra, rasgos propios del cerdo ibérico de pura raza. El peso aproximado de 7 kg la sitúa en un rango equilibrado entre rendimiento en lonchas y facilidad de manejo en el corte. Al observar el corte, se aprecia un color que va del rojo intenso al rubí, acompañado de vetas de grasa intramuscular finamente distribuidas. Esta grasa, de textura suave y untuosa a temperatura ambiente, es uno de los elementos que mejor refleja la alimentación a base de bellota.
En nariz, el jamón desarrolla aromas profundos y persistentes, en los que se combinan notas de frutos secos, recuerdos de campo y ligeros matices de curado. En boca ofrece una textura jugosa y sedosa, con un equilibrio notable entre salinidad, dulzor natural de la carne y una ligera sensación tostada que procede de la maduración lenta. El retrogusto resulta prolongado, con sensaciones que recuerdan a la bellota y a la dehesa, señal de una curación reposada y uniforme.
El proceso de elaboración se desarrolla siguiendo métodos tradicionales supervisados por la DOP Los Pedroches. Tras el perfilado y salado inicial, las piezas pasan por una fase de lavado y asentamiento para que la sal se distribuya de forma homogénea. Posteriormente, el jamón madura en secaderos naturales y bodegas, donde la temperatura y la humedad se regulan de manera gradual. Este proceso de curación, que suele prolongarse durante varios años en función del tamaño de la pieza, permite que la carne alcance una concentración de sabores muy definida y una textura firme pero no seca.
La denominación 100% raza ibérica garantiza que tanto el padre como la madre del animal pertenecen íntegramente a esta raza, sin cruces con otras variedades porcinas. Este factor influye de manera directa en la fisonomía del cerdo, en su capacidad de infiltrar grasa y en la calidad sensorial del jamón. A ello se suma el aprovechamiento de las dehesas de la zona de Los Pedroches, con un ecosistema donde las encinas proporcionan una abundante producción de bellota rica en ácidos grasos monoinsaturados, contribuyendo a una grasa suave, aromática y de fusión lenta.
El jamón de bellota ibérico DOP Los Pedroches se caracteriza por una curación prolongada que respeta los tiempos naturales de cada pieza. Esta larga maduración favorece la degradación controlada de proteínas y grasas, generando compuestos aromáticos complejos que se perciben tanto al cortar como al degustar. La loncha, cuando se corta de forma fina, presenta un brillo característico y una combinación de texturas en la que la carne ofrece cierta resistencia inicial que pronto cede, mientras la grasa se funde de manera progresiva en el paladar.
En cuanto a sus cualidades nutricionales, se trata de un producto con un aporte de proteínas de alto valor biológico y un perfil lipídico en el que predomina el ácido oleico, asociado a las bellotas de encina. Esta composición se traduce en una grasa más fluida y aromática que la de otros tipos de jamón, con una sensación en boca menos pesada y una integración más armónica con la textura de la carne. Además, ofrece minerales y vitaminas propios de la carne curada, que se mantienen gracias al proceso de maduración lento y controlado.
La pieza de 7 kg permite trabajar con diferentes estilos de corte, tanto a cuchillo como a máquina, dando lugar a lonchas finas en las que se aprecian claramente las vetas de grasa intramuscular. Según la zona del jamón, se pueden encontrar variaciones en jugosidad e intensidad de sabor: la maza se muestra más tierna y jugosa, mientras que zonas como la babilla resultan algo más densas y concentradas. Esta diversidad interna es característica de los jamones de bellota 100% ibéricos y contribuye a que cada parte de la pieza ofrezca matices diferentes.
