Si en casa o en el trabajo te faltan enchufes, lo normal es tirar de lo primero que aparece: un “ladrón” cualquiera. Y luego llegan los pequeños líos: el cargador que no entra, el cable que queda forzado, el adaptador que se mueve al tocarlo o la regleta que termina colgando de un único punto.
En estos accesorios baratos, la diferencia rara vez está en “tener más tomas”, sino en el uso real: cómo quedan los enchufes, qué aguanta sin calentarse y si estorba cuando lo pones en una pared o en una regleta ya llena.
Este pack de Legrand trae dos adaptadores de pared o regleta, cada uno con tres tomas laterales 2P+T, pensado para ordenar un poco el caos sin montar una instalación nueva.
