Hay teles grandes y luego están las que obligan a replantear el salón. Una pantalla de 97 pulgadas no es solo “más inmersión”: es decidir dónde va el sofá, qué haces con la luz de la ventana y por dónde pasan los cables.
La LG OLED Signature M3 juega precisamente con esa última parte. Su propuesta no es únicamente ser enorme y OLED, sino separar la conectividad del panel: la tele se queda casi limpia en pared y todo lo demás se mueve a una caja externa.
La cuestión no es si se ve bien (un OLED de este nivel lo hace), sino si encaja en una casa normal, con sus limitaciones de espacio, muebles y rutinas.
La caja Zero Connect mueve el “centro de mando” del salón
El punto diferencial de la M3 es separar el panel de las entradas. Los HDMI 2.1, el deco, la consola o el reproductor se conectan a la caja Zero Connect, que puedes colocar en un mueble, una estantería o incluso al otro lado de la estancia. La pantalla recibe la señal 4K/120 Hz sin cable de vídeo directo.
Esto tiene dos efectos prácticos. Primero, el montaje en pared queda más limpio: el diseño One Wall con “zero gap” se aprovecha porque no necesitas bajar varios cables. Segundo, si cambias de consola o enchufas un portátil, lo haces en la caja, sin acercarte a una tele de casi dos metros y medio de diagonal.
97 pulgadas: distancia de visionado y luz mandan
Un OLED de 97″ convierte cualquier contenido en “pantalla principal”. Con negros puros y contraste muy alto, el cine con Dolby Vision gana, y el 4K se aprecia más que en tamaños pequeños. Pero manda la geometría: necesitas distancia suficiente para que el tamaño no agote y un espacio que no obligue a girar el cuello.
También influye la luz ambiente. El OLED aguanta bien, pero una ventana enfrente o reflejos directos pueden romper la experiencia en escenas oscuras. Antes de pensar en dónde quedará “bonita”, conviene pensar en dónde quedará cómoda, y eso en muchos salones implica mover muebles o ajustar cortinas.
Consolas y PC: 120 Hz y VRR con cableado concentrado
La M3 está orientada a quien juega de verdad: 4K a 120 Hz, VRR y compatibilidad con NVIDIA G-Sync y AMD FreeSync Premium. Todo eso queda en la caja externa con sus puertos HDMI 2.1, así que el cableado de consolas puede concentrarse en un solo punto, sin colgar de la pantalla.
En la práctica, esto facilita tener dos consolas, un PC y un deco sin que la parte trasera de la tele sea un caos. Además, el procesador α9 AI Gen6 ajusta imagen y sonido en función del contenido; en modelos así suele notarse en escalado y en cómo gestiona escenas complicadas.
Limitaciones: espacio, pared y el cable que sigue ahí
Los condicionantes de siempre se amplifican. 97″ exige pared, soporte adecuado y un plan para el peso y la sujeción; no todas las paredes ni todos los muebles valen. Y aunque la idea sea “sin cables”, la pantalla sigue necesitando alimentación, así que hay que pensar en enchufes y canaletas si no quieres ver un cable bajando.
Además, la transmisión inalámbrica es propietaria: funciona como ecosistema, no como un “hub universal” para todo. Si no vas a colgarla en pared o si el salón ya tiene los cables integrados, parte del atractivo se diluye.
El 74% de descuento y una compra pensada a largo plazo
Ahora figura a 4.957,57 € frente a un “siguiente mejor precio” de 19.500 €, lo que implica una bajada del 74%. En un modelo Signature y en 97″, la diferencia es grande, pero la decisión no debería ser impulsiva: el coste real incluye adaptar el espacio (pared, soporte, gestión de cableado) para que la idea de “tele limpia” se cumpla.
Si te tienta una OLED así, lo útil es medir pared y distancia, decidir dónde iría la Zero Connect y pensar si dentro de un tiempo seguirás queriendo que ese rincón del salón sea “cine” cada día.


Milagro_de_Empel comentó:
Gracias por avisar del chollo, aunque no me cabe esa tele ni en el pasillo 😂