Quien trabaja en una mesa pequeña suele acabar levantando el ratón, chocando con el teclado o buscando un hueco libre entre papeles. Un trackball plantea una solución distinta: el dispositivo permanece quieto y el cursor se controla con el pulgar.
El Logitech Ergo M575S está pensado para oficina, teletrabajo y estudio. No funciona como un ratón convencional: requiere cambiar algunos gestos y un breve periodo de adaptación.
El M575S permanece quieto sobre la mesa
La principal diferencia frente a un ratón tradicional es que no necesita desplazarse por el escritorio. El pulgar mueve la bola para controlar el cursor, evitando los movimientos amplios de brazo y muñeca.
Esto resulta práctico en superficies reducidas y permite mantener una posición estable junto al teclado. Conviene colocarlo donde la mano llegue de forma natural, sin extender el brazo.
La precisión depende de acostumbrar el pulgar
Durante los primeros minutos, seleccionar elementos pequeños o recorrer grandes distancias puede sentirse extraño. El cursor depende exclusivamente del pulgar, por lo que hay que aprender a dosificar el giro de la bola.
Para tareas de oficina, navegación y estudio puede encajar bien una vez adquirido el gesto. No es una opción tan inmediata para quien prefiera el control de un ratón convencional.
Ergonómico no significa igual de cómodo para todos
El diseño busca favorecer un uso cómodo durante jornadas largas, aunque la experiencia depende del tamaño de la mano, la postura y la preferencia por controlar el cursor con el pulgar.
No es una compra evidente para quien rechace cambiar sus hábitos o prefiera mover el brazo y la muñeca como con un ratón tradicional.
Precio y descuento
Amazon ofrece el Logitech Ergo M575S por 29,99 euros, frente a los 49,99 euros anteriores. Son 20 euros menos, con un descuento del 40%.
La rebaja reduce el coste de probar un trackball, especialmente si falta espacio en el escritorio o se busca evitar desplazar el ratón constantemente.

