Hay compras que no se hacen por necesidad, sino por volver a un lugar. La banda sonora de El señor de los anillos funciona así: basta con que suene “Concerning Hobbits” para que la cabeza te lleve a La Comarca.
Si además hablamos de una edición física en CD, el gesto tiene algo de pausa voluntaria: poner un disco, leer el libreto, dejar que los temas respiren sin notificaciones ni saltos automáticos.
Ahora esta edición limitada de 3 discos aparece en un tramo de precio inusualmente bajo, y eso plantea la pregunta práctica: ¿qué estás comprando exactamente y qué puede explicar la bajada
