Pack de 3 garrafas de agua mineral natural Bezoya de 5 litros cada una, concebidas para un consumo diario en el hogar, oficinas o espacios donde se requiera una reserva amplia de agua. Cada envase ofrece un volumen considerable que facilita la hidratación de varias personas durante varios días, reduciendo la frecuencia de reposición.
Se trata de agua de mineralización muy débil, con un residuo seco aproximado de 27 mg/l, lo que indica una presencia muy reducida de sales disueltas. Esta característica la hace adecuada para quienes buscan un agua ligera, con sabor suave y baja carga mineral, especialmente interesante en dietas que requieren un control específico de la ingesta de minerales.
El origen del agua procede de manantiales situados en la provincia de Segovia, concretamente del Manantial Bezoya Trescasas o de Bezoya Ortigosa del Monte. Estos acuíferos naturales aportan un perfil estable de composición, con una mineralización constante y controlada, que se mantiene desde el punto de captación hasta el envasado.
Por sus características de pureza y bajo contenido en minerales, está indicada para la preparación de alimentos infantiles. Esta cualidad resulta relevante en la elaboración de biberones, papillas y otras preparaciones para bebés, donde se suele recomendar el uso de aguas con mineralización muy débil para no alterar la formulación nutricional de los alimentos ni sobrecargar el organismo del lactante con exceso de sales.
Cada garrafa está fabricada con botella de plástico 100% reciclado, lo que implica que el material empleado en el envase procede íntegramente de procesos de reciclaje. Este tipo de composición contribuye a un uso más eficiente de los recursos, al dar una segunda vida a plásticos ya existentes, sin afectar a la funcionalidad del envase ni a la protección del agua en su interior.
En el diseño del producto se tiene en cuenta la reducción del impacto medioambiental, integrando envases reciclados y fomentando un uso más responsable de los recursos. El enfoque se orienta a combinar la calidad del agua con prácticas que buscan una mayor sostenibilidad en la producción y el envasado.
Para preservar sus propiedades originales, se recomienda conservar las garrafas en un lugar fresco, seco y alejado de olores intensos. La exposición a olores fuertes podría alterar la percepción sensorial del agua, por lo que es preferible almacenarla en espacios ventilados y limpios. Asimismo, es importante proteger el envase de la luz solar directa, ya que la radiación puede afectar tanto al material de la botella como a la calidad del agua con el tiempo.
El formato de 5 litros por unidad ofrece un envase de gran capacidad con asa integrada, lo que facilita el vertido y el manejo a pesar de su volumen. Este tamaño resulta práctico para rellenar botellas menores, jarras de mesa, dispensadores o pequeños electrodomésticos que requieran agua, manteniendo una reserva amplia en un solo contenedor.
Añadir 3 y se descuenta una automáticamente
