Elegir un perfume sin probarlo sigue siendo una pequeña lotería, sobre todo cuando se trata de un clásico que lleva años en el mercado. Con Cool Water ocurre algo curioso: mucha gente lo reconoce de inmediato, pero no siempre encaja igual de bien hoy que en el recuerdo que dejó hace tiempo.
La oferta del frasco de 200 ml por 26,88 euros vuelve a ponerlo en el radar. La cuestión útil es qué se está comprando realmente: una fragancia fresca y muy conocida, pero también un formato grande que tiene sentido solo para cierto tipo de uso.
