Hay productos de cuidado diario que solo se notan cuando fallan. Con los labios pasa mucho: compras un bálsamo cualquiera, lo aplicas varias veces al día y, aun así, la tirantez sigue ahí, aparecen pielecitas o el escozor no termina de irse.
En ese escenario entra este Cicaplast de La Roche-Posay, un bálsamo pensado menos para el brillo y más para reparar. No juega tanto la carta cosmética como la de alivio cuando el labio ya está castigado por frío, sequedad o irritación.
