Hay un momento bastante reconocible en cualquier viaje: sacas una camisa o un vestido de la maleta y aparece lleno de pliegues, justo cuando tienes una reunión, una cena o una boda. Basta con querer ir un poco más arreglado fuera de casa para echar de menos una plancha.
Este aparato no compite con una plancha doméstica. Juega en otro terreno: ocupar poco, pesar menos y servir para un repaso rápido en un hotel, un apartamento o una escapada de fin de semana.
